
Esta noche me he dedicado a leer “The Zen of Steve Jobs” publicado por Obreron (grupo Anaya) de la mano de Caleb Melby, colaborador de Forbes. En cuanto me he enterado de su publicación me he dedicado a leer opiniones de las distintas webs tanto literarias como de tecnología para averiguar más sobre este cómic, y me he decidido a leerlo en formato ePub en mi iPad. Me intrigaba todo eso de como el Zen había influido en la vida de Steve Jobs y a la hora de crear los productos de su compañía.
En cuanto he terminado de leerlo, mi opinión coincide bastante con la de Aurora Ferrer, colaboradora de la revista
Quo.es. Después de leer la biografía oficial de Steve Jobs (y dando por sentado que todo lo que pone es cierto) la forma en la que se expresa en el cómic como el estilo oriental y en especial
Kobun Chino Otawa influyeron a la hora de crear los productos de Apple me parece un poco… cómica. Es sabido que Steve Jobs aprendió caligrafía en la universidad, cosa que hizo antes de sus viajes en busca del “carma y/o orientación espiritual”.
Además, el cómic pasa de unas fechas a otras de una forma desordenada sin sentido alguno para alguien que ya ha leído otros libros sobre el co-fundador de Apple y el diseño de las viñetas deja que desear.
En definitiva, me parece otra “basura” que quiere aprovecharse de la imagen de un genio/visionario y de la marca de la manzana mordida para obtener beneficios.